La fianza del alquiler se usa como una especie de protección o garantía ante posibles desperfectos en la vivienda o impagos por parte de los inquilinos. Esta cuantía se corresponde con la mensualidad de la renta y es el inquilino quién se lo entrega al propietario del inmueble al comienzo de su relación. Con esto, se pretende asegurar que el arrendatario cumpla con todas las condiciones expuestas en el contrato del alquiler. 


El propietario le devuelve la fianza al inquilino en el momento que termina su relación contractual y se procede a la entrega de llaves, sin embargo, el dueño del inmueble tiene un plazo máximo de un mes para devolver dicha cuantía. Si esto último no se cumple y tarda más tiempo, el inquilino puede reclamar y obtener mayores intereses.

Aún así, no siempre se cumplen estas condiciones del contrato y el inquilino pierde dicha fianza, ¿quieres saber las causas de esta pérdida? 

En Housinity ¡te ayudamos a que las conozcas!

Causas por las que podrías perder la fianza del alquiler

  1.  Desperfectos en el inmueble.

    Esta causa de pérdida de fianza, es la más habitual. Se produce cuando se ha dañado cualquier elemento de la vivienda durante la estancia del inquilino en ella. Estos desperfectos se pueden dar en muebles, electrodomésticos, instalaciones o estancias, entre otros. Por lo tanto, todo aquel daño que no estuviera antes del contrato de arrendamiento y que suponga un coste de reparación, se trata de una causa justificada para que el propietario del inmueble decida no devolver la fianza. Todo ello se manifiesta tras la inspección de la vivienda, antes de la finalización del contrato con los arrendatarios.
    En algunas ocasiones, se crean ciertas disputas entre las partes. Por lo que, se recomienda establecer una cláusula en el contrato en la cual se especifique el estado del inmueble antes de su alquiler, pudiéndose complementar con un inventario y fotografías.


  2. Suciedad en el inmueble.

    Al igual que ocurría en la causa anterior, si al propietario le supone cierto coste económico volver a dejar el inmueble en el estado en el que estaba, la no devolución de la fianza es justificada. Por lo que si se deja la vivienda sucia y al propietario le cuesta dinero contratar a una empresa de limpieza profunda, dicha cuantía no se devolverá.
    Así que, es importante entregar la vivienda en buen estado y en buenas condiciones a su propietario para que la fianza sea devuelta.


  3. Impago de la renta por parte del inquilino

    Si el arrendatario tiene pendiente de pagar mensualidades al terminar el contrato de alquiler, el propietario del inmueble puede no devolver la fianza, ya que se trata de otra causa justificada para hacerlo.
    Hoy en día, muchos inquilinos optan por no pagar el último mes de alquiler para que así el dueño de la propiedad lo coja de la fianza, convirtiéndose en una técnica muy utilizada actualmente. Este uso tiene algunos riesgos, ya que en el caso de que haya daños en el inmueble y la fianza se cobre por la última mensualidad no pagada, el casero puede reclamarlo por la vía judicial y las consecuencias son peores para los arrendatarios.


  4. Salida anticipada de la vivienda.

    Si en el contrato de arrendamiento se ha estipulado lo que decreta la Ley de Arrendamientos Urbanos sobre que el inquilino puede abandonar la vivienda habiendo transcurrido 6 meses como mínimo, además de comunicarlo treinta días antes de la salida del inmueble y resulta que el inquilino decide abandonarlo antes de lo acordado, el casero podrá quedarse con la fianza.


  5. Realización de obras no autorizadas.

    1 – Desperfectos en el inmueble


    Esta causa de pérdida de fianza, es la más habitual. Se produce cuando se ha dañado cualquier elemento de la vivienda durante la estancia del inquilino en ella. Estos desperfectos se pueden dar en muebles, electrodomésticos, instalaciones o estancias, entre otros. Por lo tanto, todo aquel daño que no estuviera antes del contrato de arrendamiento y que suponga un coste de reparación, se trata de una causa justificada para que el propietario del inmueble decida no devolver la fianza. Todo ello se manifiesta tras la inspección de la vivienda, antes de la finalización del contrato con los arrendatarios.


    En algunas ocasiones, se crean ciertas disputas entre las partes. Por lo que, se recomienda establecer una cláusula en el contrato en la cual se especifique el estado del inmueble antes de su alquiler, pudiéndose complementar con un inventario y fotografías. 


    2 – Suciedad en el inmueble.


    Al igual que ocurría en la causa anterior, si al propietario le supone cierto coste económico volver a dejar el inmueble en el estado en el que estaba, la no devolución de la fianza es justificada. Por lo que si se deja la vivienda sucia y al propietario le cuesta dinero contratar a una empresa de limpieza profunda, dicha cuantía no se devolverá.


    Así que, es importante entregar la vivienda en buen estado y en buenas condiciones a su propietario para que la fianza sea devuelta.


    3 – Impago de la renta por parte del inquilino


    Si el arrendatario tiene pendiente de pagar mensualidades al terminar el contrato de alquiler, el propietario del inmueble puede no devolver la fianza, ya que se trata de otra causa justificada para hacerlo. 


    Hoy en día, muchos inquilinos optan por no pagar el último mes de alquiler para que así el dueño de la propiedad lo coja de la fianza, convirtiéndose en una técnica muy utilizada actualmente. Este uso tiene algunos riesgos, ya que en el caso de que haya daños en el inmueble y la fianza se cobre por la última mensualidad no pagada, el casero puede reclamarlo por la vía judicial y las consecuencias son peores para los arrendatarios.


    4 – Salida anticipada de la vivienda.


    Si en el contrato de arrendamiento se ha estipulado lo que decreta la Ley de Arrendamientos Urbanos sobre que el inquilino puede abandonar la vivienda habiendo transcurrido 6 meses como mínimo, además de comunicarlo treinta días antes de la salida del inmueble y resulta que el inquilino decide abandonarlo antes de lo acordado, el casero podrá quedarse con la fianza


    5 – Realización de obras no autorizadas.


    Si el inquilino decide hacer modificaciones en la vivienda, reformando o cambiando elementos sin el consentimiento del propietario, perderá la fianza del alquiler. Esto se debe a que se entrega el inmueble de forma diferente a como se obtuvo en su día. Si el inquilino decide hacer modificaciones en la vivienda, reformando o cambiando elementos sin el consentimiento del propietario, perderá la fianza del alquiler. Esto se debe a que se entrega el inmueble de forma diferente a como se obtuvo en su día.

Se debe de resaltar el hecho de que todas las indemnizaciones pedidas deben de ser solicitadas vía judicial, es decir, el casero no podrá actuar por cuenta propia. Además, todos los daños ocasionados deben de ser expuestos mediante pruebas (como por ejemplo, fotografías que muestran el antes y el después de la vivienda).

¡Esperamos que te haya sido útil este artículo!

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